... and you will be assimilated

  • Review a mis gallumbos

    Bueno, siempre he pensado que la gente hace reviews de todos sus gadgets. Que si esto que si lo otro, que si me he comprado este soporte para el iPad, que si esta funda para mi iPhone, que si estas deportivas o esta chaqueta o esta salsa picante pero nunca me crucé con una review de ropa interior. Y dije bueno pues yo sí, tengo que compartirlo con los cuatro o cinco que deben quedar que leen este blog.

    Mirad uno invierte el dinero en aquello que considera que le sacará más partido, mucha gente invierte en tecnología porque les hará la vida más cómoda o más productiva o ambas idealmente, y en este caso lo creáis o no para mí es muy similar. ¿Por qué nuestra ropa interior es diferente? ¿por qué compras tus gallumbos en el mercadillo o de cualquier forma? ¿acaso harías lo mismo con algún utensilio del día a día o con un smartphone? Pues esas reflexiones uno debe hacerlas siempre, vaya creo yo, de esa línea de pensamiento salen pues no sé mis compras en auriculares como los Airpods o los Bower&Wilkins, compras de teclados mecánicos o una obsesión por aprender Colemak, todo gira entorno a optimizar y en invertir el dinero en aquello que tiene calidad y que cumple una determinada función y que además le das un uso importante.

    Con los gallumbos en mi caso pasa tres cuartos de lo mismo, como sabéis soy muy aficionado a Massdrop, en ocasiones uno descubre verdaderas perlas ahí, y en una ocasión compre un par de calzoncillos Ex-Officio y los encontré en primer lugar caros pero luego absolutamente increíbles… en fin, me compré una colección y he ido experimentado en varios modelos, según se ofrecían en varios drops, los que más me molan son los give’n’go boxer, luego los boxer brief tampoco están nada mal, todos a un precio de unos veintipocos euros. Y alguno dirá que por veintipocos euros se compra 10 gallumbos en el chino y yo que le aplaudiré pero es que no estamos hablando del mismo producto.

    Estos de Ex-Officio son el Apple de la ropa interior así de claro os lo digo, en primer lugar el tejido, el fabric que dirían los yankees es sublime, jamás se pega a la piel, jamás se arruga o se pliega en formas raras y en todo momento da la sensación como si no llevaras nada, es tan ligero y transpirable que casi ni notas que llevas nada puesto, es una sensación que no puede describirse más allá de estas líneas, hay que experimentarlo. De ahí, de la experiencia del primer par que me compré vino que repitiese más veces y ahora tengo bastantes, que si lo miras en perspectiva del gasto total, hombre sin duda, es una pasta pero que me quiten lo bailao. Además tengo que decir que duran un montón, bastante más que cualquier otro que haya tenido, de hecho al cabo de unas cuantas compras me deshice de anteriores gallumbos y prácticamente uso solo los Ex.

    Y hasta aquí la review a mis gallumbos, mi opción a día de hoy y que os recomiendo encarecidamente, y en especial a la gente que sufra de rozaduras, irritación y otros males en sus genitales (rodolí), y ya dejamos para otro post-secuela la review a mis calcetines.

  • Status Colemakiano

    Hace ya más de un año de mi transición a Colemak y este post viene a ser un repaso de mis sensaciones durante este tiempo y una revisión del estado actual.

    Después de la transición, cuando ya empiezas a coger soltura te planteas si realmente el camino que has emprendido no te causará más problemas que otra cosa. ¿Y si ahora tengo que coger y escribir en otro teclado qwerty? ¿Haré el ridículo? Hay gente que ha vuelto de colemak a qwerty porque no se ha sabido adaptar, otros porque no picaban sin mirar, hay también quien ha vuelto a qwerty por un tema de estandarización, para no ser un bicho raro, por tanto uno se pregunta ¿Estoy haciendo el pan con unas tortas? Y la respuesta en mi caso es que de momento todo ha ido de maravilla, seguramente dependerá de las circunstancias de cada uno, pero haciendo una retrospectiva yo nunca tuve problemas con la transición.

    Las primeras semanas, mientras vas ganando velocidad y control, quizás sean las que cometes más fallos al escribir y vas más lento, aunque 40-50 wpm puede parecer poco, pronto estás en niveles de 60-70 y vas ganando soltura, yo actualmente estoy entorno a los 80 wpm, que es la velocidad que más o menos tenía en qwerty. Sigo con mi invento de tener en el Capslock el acento, como mayoritariamente escribo en castellano, me va bastante bien para acentuar todo lo que no es la letra a, que acentúo con la tecla de acento normal, es lo que tiene posicionar las vocales tan cerca de la tecla de acento, en el homerow de colemak, la letra j es la n y a partir de ahí neio´ por lo que hay que buscar una solución al tema de los acentos o tu meñique derecho trabaja mucho en lateral.

    Otro de los aspectos que he aprendido con colemak es a usar correctamente los Shifts, el shift derecho si la letra que voy a pulsar está en mi mano izquierda y el shift izquierdo si está a la derecha, os puede parecer chorra, pero yo lo encuentro ordenado.

    Y finalmente, no tengo problemas para escribir en qwerty, en mi iPhone, iPad, etc tengo qwerty (bueno en el iPad puedo usar el Pok3r). Las veces que he tenido que escribir en teclado ajeno, de un compañero o así, me las he apañado bastante bien mirando las teclas. Evidentemente, yo en mi caso, no mantengo la habilidad que tenía en qwerty, si vuelvo alguna vez, que espero que no, y tengo por obligación que volver a cambiar a qwerty antes deberé volver a aprender y acostumbrarme de nuevo, porque ahora tengo muchos movimientos, o quizás la mayoría de movimientos que funcionan por memoria muscular y eso es lo que cambia cuando aprendes colemak y de ahí que la transición por tarmak sea más fluida, porque corriges tu memoria muscular, es como ir en bicicleta y para saber a lo que me refiero debes mirar este vídeo en el que explican muy bien lo que pasa con el cerebro y la memoria muscular.

    En resumen después de un año, continuo viendo ventajas y no me arrepiento para nada del cambio.

  • Escribir a pluma mola

    Una de mis pasiones recientes, a parte de los teclados mecánicos y escribir con una disposición de teclas un poco rara (Colemak), que si leéis mis últimas entradas ya os habréis hartado de ellas, es escribir con pluma estilográfica.

    ¿Pero por qué? ¡Absurdo! Eso está desfasado, pero y ¿Cómo es posible que en 2018 nos estés diciendo esto?. Bueno pues, sí, todo eso si lo analizamos bien son clichés. ¿Qué es lo que rige a uno a la hora de elegir herramientas de escribir? Bueno pues básicamente que sea cómodo, vaya digo yo. Aquí es un poco como elegir teclado o elegir ratón. Si quieres entender un poco las razones por las que me he decantado por los fountain pen, dame la mano y vayamos a verlas en detenimiento en la entrada completa.

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  • A punto de terminar 2017

    Estamos a punto de terminar el año 2017. 30 de Diciembre, digo yo que tocaría hacer balance de cómo ha sido el año y que esperamos para el año que viene. 2017 ha sido un año con altibajos, como una montaña rusa, con situaciones inesperadas, con habilidades adquiridas, con un ajetreo laboral importante, aplicaciones que he descubierto, en definitiva, muy completo pero a la vez muy estresante.

    Voy a intentar poner en negro sobre blanco alguna de estas cosas que he experimentado este año 2017 para acabar, espero, elaborando una lista de deseos para el año que viene.

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  • Turbulencias

    Ayer al despegar de XRY en el vuelo de vueling de vuelta a BCN, el comandante dijo que se esperaban turbulencias tras el despegue, llovía copiosamente en el aeropuerto de Jerez y era previsible una salida movidita hacia Barcelona. Finalmente no fueron nada del otro mundo pero la expectación inicial creada por el anuncio del comandante y el clima exterior, no auguraban nada bueno. Tampoco ayudaba que iba en el asiento del medio de tres, y no iba cómodo, ni encontraba la postura correcta para echar una cabezadita, amén que al ir en la última fila del avión, no podía reclinar el asiento.

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